martes, 23 de junio de 2009

Transporte al destino

Desde ayer decidimos la Busi y yo ayudar al medio ambiente y optamos por dejar de usar nuestros respectivos bólidos. Bueno, ella tuvo la iniciativa pues por cuestiones de trabajo, de inseguridad y de mucho tráfico en la ciudad, lo decidió antes que yo.

Y es que yo usaba mi auto en la mañana para trasladarme a mi oficina, luego en la tarde para ir a comer a la casa, otra vez para regresar a la oficina y por último para trasladarme a la casa a descansar. Y si por algo había algo qué hacer, nos montamos en el auto y vamos en él. La Busi usa menos su auto pero también decidió dejar de hacerlo.

Veremos cuánto tiempo duramos con la buena intención. Apenas llevamos 2 días usando el metro (transporte colectivo). En el recorrido de hoy ví a unos chavillos que se fueron de pinta y vino a mi memoria cuando era un joven preparatoriano y me dedicaba a recorrer todas las líneas del metro cuando no tenía ganas de ir a la prepa. O cuando con amigos nos íbamos de pinta al famoso cine palacio chino a ver películas, en la matiné, de Van Damme o de Freddy Kruger, o a plaza universidad, o a los juegos de Chapultepec... recordé cuando todo era cero responsabilidades, angustias, temores.

Tal vez por eso no me he quejado de usar el transporte colectivo público; tal vez porque en mis adentros llevo al metro (auch ya me alburié) y debo reconocer que soy bien pueblo; tal vez el pretexto es buscar mejoría en el medio ambiente para usar el metro pero lo más seguro es que lo uso, tal vez, porque no sólo me transporta a mi destino, sino que en mi recorrido me transporta, a través de la memoria y los recuerdos, a aquellos años en que lo que buscaba era precisamente un destino en la vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues yo sí soy bien ecologista porque nic arro tengo, jojo.
Shido el blog.

Una mirada a la vida

Una mirada a la vida
A través de la memoria