martes, 6 de octubre de 2009

Tesoros

Mi abuela nos contaba cómo mi bisabuelo (al cual obviamente no conocí en persona) dedicó su vida a la búsqueda de tesoros.

Decía que su papá se sentaba largas horas en la mesa de su casa a leer y estudiar mapas. Él llegaba de arduos días en la carnicería que atendía, tomaba un vaso, se servía algo de beber y se olvidaba de todo lo que en ese momento le rodeaba.

Nos contaba que en la sala, la madre de mi abuela no tenía más opción que hablar en voz baja a ella y sus hermanos, para no distraer a mi bisabuelo. Ello generó una costumbre: Hablar frecuentemente sobre cuestiones sobrenaturales, especialmente, sobre las brujas.

Decía que mi bisabuelo perdía la noción del tiempo e iba a dormir hasta altas horas de la madrugada. En sus días libres, mi bisabuelo con mapa en mano, ensillaba su caballo, tomaba su pistola y la enfundaba en la cintura, se ponía su sombrero, llamaba a su perro y  tomaba camino. Se alejaba de la casa en las primeras horas de la mañana, cabalgando al lado de su entrañable perro en búsqueda de su tesoro. Siempre llegaba por las noches, con las manos vacías y la decepción a cuestas.

Así pasó toda su vida y gastó todo su dinero. Mi abuela tuvo que hacerse cargo de la carnicería dada las ausencias de su padre y las necesidades familiares.

Cierto día, cansado por la edad y la decepción y ante la pérdida de tanto dinero, mi abuelo tomó la decision de vender su casa y parte del terreno que constituía ese inmueble. Cabe decir que era toda una cuadra completa.

Esa casa la vendió a un amigo suyo que compartía el gusto y la pasión por la búsqueda de tesoros. Con la venta se dividió el terreno. La parte que vendió mi bisabuelo fue derrumbada por su amigo comprador. Lo que ocasionó curiosidad en mi bisabuelo pues la casa no necesitaba ninguna reparación y menos que se levantara una nueva construcción.

Al paso de los días mi bisabuelo y obviamente mi abuela veían como el señor aquel excavaba por todo su nuevo terreno.

Hasta que un día, oyeron un grito. Salió mi bisabuelo, ya con achaques y enfermedades propias de la vejez y llamó a la puerta de su amigo para saber si le había ocurrido algo. Su amigo abrió la puerta, lo vio a los ojos y se lanzó hacia él en un fuerte abrazo.

- ¡Lo encontré, lo encontré! - Gritaba su amigo.

- ¡Encontré el tesoro que tanto busqué en mi vida! - Continúo

Mi abuela desde su ventana escuchó esas palabras y al sacar la cabeza logró ver el rostro desencajado de su padre.

El señor se había hecho rico, encontró dinero y demás objetos que hicieron que su economía se fuera pro el cielo para él y para sus hijos. les puso negocios y creció mucho allá en el pueblo.

Desde aquél día, mi abuela supo y nos hizo saber tanto a sus hijos como ahora a sus nietos, que el verdadero tesoro no se debe buscar tan lejos pues se encuentra en el hogar de uno.

10 comentarios:

Alma Rosa dijo...

algo tienen los abuelos que siempre en ellos hay razón.... si es eso, sabiduria.

en casa siempre estará el mayor de los tesoros.

un abrazo para ti y tus abuelos

El Belo dijo...

Fé de erratas: Dice: "Cierto día cansado por la edad y... mi abuelo tomó la decisión de vender..."

debe decir: "Cierto día, cansado por la edad y... mi BISABUELO, el padre de mi abuela, tomó la decisión de vender...

Saludos.

Rotter dijo...

y los que no tienen hogar como uno? nosotros que hacemos!? D:

Ely dijo...

Enserio paso eso!!!!!!!!!
Que jugada del destino, pero suele pasar,a mi me encantaba que mi papa (QEPD)me contará sobre mi abuelito y mi abuelita, termina en una buena reflexion, en el hogar esta el mayor tesoro que lindo me gusto,muy lindo post Belo,saludos!!! buen dia

El Belo dijo...

Rotter: El decir: "El verdadero tesoro está en el hogar de uno" se puede interpretar de todas las formas posibles.

No sólo se refiere al hogar como casa, familia, etc. sino también en el sentido de que el verdadero tesoro está en el hogar de uno que es nuestra propia vida, nuestro cuerpo. El tesoro que tenemos es respirar, oler, ver, sentir, amar, etc. Ese es nuestro tesoro más valioso: La vida misma.

Dayann dijo...

A VECES PASAMOS LA VIDA, AÑORANDO KOSAS Y NOS OLVIDAMOS DE LOS TESOROS K CADA UNO TIENE EN SU INTERIOR!

YO REKUERDO K MI ABUELA, ME ENSEÑO A ENKONTRAR GRANDES DIVERSIONES CERCA DE UN RIO! YO ERA FELIZ, SAKANDO PIEDRITAS DE DIFERNETES FORMAS E INTENTADNDO PESCAR ALGO.. AUNK LA MAYORIA DE LAS VECES SOLO PESKE UN RESFRIADO..

EXCELENTE POST!! SALUDOS KON KARIÑO DAYANN

NTQVCA dijo...

Ese bisabuelo me recordó a mi, siempre buscando sin ver lo que se tiene enfrente, estuvo bieeen bonita la historia.

Ann dijo...

que bonita historia y que profundo mensaje, para que irte lejos si lo que quieres esta contigo todo el tiempo....

Zulejka Ellyane dijo...

Lo verdaderamente valioso siempre esta más cerca e lo que creemos ..el problema es que nuestra ceguera nos ahce siempre voltear al patio vecino..

Besos

Cl@udette dijo...

Como siempre dicen, no hay nadie más sabio que los ancianos, muy cierta la historia y el mensaje que en ella se encierra

Saludos

Una mirada a la vida

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