viernes, 6 de abril de 2012

Vida en Acapulco

Los días en Acapulco son relativamente tranquilos. De hecho, sólo cuando es temporada vacacional o días festivos, hay bastante gente. El resto del año parece una ciudad solitaria. Es bonito pero en la actualidad hay algo que no gusta.

Toda mi vida quise vivir en la playa. Acapulco era una opción. Cuando era niño y visitaba Acapulco, soñaba con algún día vivir aquí. Imaginaba no regresar a la cotidianidad de la ciudad de México. Hoy anhelo regresar.  

Y es que lo estrenaste de residir en Acapulco es el clima de inseguridad se respira en el ambiente. Sólo los que vivimos en este Puerto lo percibimos. Aunque, la verdad sea dicha, Acapulco poco a poco va recobrando ese esplendor que lo hizo famoso.

Es irónico vivir, trabajar y descansar en Acapulco. En lo personal no me gusta esa combinación. Prefiero únicamente descansar, como cuando era niño y turisteaba por aquí. Prefiero seguir soñando con vivir en la playa que vivirlo en la realidad. Sólo yo me entiendo.

Los días pasan rápido y lento a la vez. Rápido, cuando uno mira hacia atrás; lento, cuando ve hacia el futuro y espera que pasen los días para intentar regresar a casa.

Se extrañan muchas cosas. Una de ellas, es estar más tiempo en mi blog. Espero que el trabajo me deje respirar un poco más. Espero ya encontrar ese encanto que de niño me hacia soñar con vivir en Acapulco...
 

Una mirada a la vida

Una mirada a la vida
A través de la memoria