martes, 24 de mayo de 2011

Sueños de libertad 2

Como puse mal el link del blog que recomiendo, lo vuelvo a citar ahora sí corregido:
http://suenosdelibertad-memo.blogspot.com/ o dale click aquí.

lunes, 23 de mayo de 2011

Sueños de libertad...

El pensamiento es libre en el interior de la mente, del alma. La libertad es un tesoro preciado, una garantía esencial dirían algunos. El sueño es el anhelo. Cuando uno escribe, encuentra la libertad en su máxima expresión.
Hay un nuevo blog que me gusta mucho. Apenas comienza y me gustaría que lo conocieran y lo siguieran. No es mío. El blog tiene futuro. Se llama sueños de libertad. Que lo disfruten.

jueves, 19 de mayo de 2011

Chiquitito


¿LO RECUERDAN?

Cuando era niño quería tener múltiples habilidades o superpoderes. Efectivamente, en mi infancia ochentera quería volar como Peter Pan (pues tenía un estilo muy distinto al de los superhéroes), hacerme invisible o poder respirar dentro del agua como Aquaman, e incluso sacar rayos de mis manos o más aún brincar como spider man de edificio en edificio.

Pero había uno que también llamaba mi atención. Hacerme chiquito. Y es que a raíz del comercial ochentero de Baygón Verde (el de la imagen de arriba), me ilusioné con recorrer cada rincón de los lugares inóspitos, aquéllos donde no podemos llegar debido a nuestro tamaño. Y es que ese gusto también llegó gracias al Chapulín Colorado y sus pastillas de chiquitolina o incluso al jarocho Ratón Crispín (interpretado por Luis de Alba) cuando se "comía su quesito, se apretaba su ombliguito y se hacía chiquitito".

Obvio que nunca lo logré. Pero eso sí, cuando llegaba el fin de curso y tenía que enseñar la boleta de calificaciones a mis papás la dejaba en su mesa o cama y en chinga me hacía chiquitito pero abajo de mi cama. Claro que no funcionó y siempre me encontraron.

martes, 10 de mayo de 2011

Si eres hij@, leélo...seguro lo hiciste.

Eran las 11:00 am. Al asomarme por la ventana del salón me percaté que el día estaba completamente soleado. Un Sol distinto, hermoso. Afuera, en el patio de la escuela, una multitud de personas mirando y aplaudiendo el baile que en ese momento ofrecía otro grupo de la escuela.

En realidad no estaba nervioso, sólo tenía que concentrarme para ese momento crucial de mi tabla gimnástica. Como era el segundo más pequeño en estatura del salón, tenía la responsabilidad de ser la parte más alta de la pirámide humana-infantil que haríamos. Y eso implicaba ponerme de pie sobre la espalda de otros compañeros, que a su vez estaban apoyados en otros más, extender las manos y guardar el equilibrio.

En las prácticas de la semana, no lo había logrado como debía ser, pues trastabillaba y caía encima de mis compañeros o si lograba quedarme de pie, no mantenía la vertical y temblaba constantemente desequilibrando a mis demás compañeros.

Mentalmente me preparaba. Y es que ese día era especial. Mi mamá, que había bordado los listones amarillos al lado de mi short azúl y me había comprado otros más para llevarlos en la mano y dar más espectacularidad a mi persona, estaría mirándome emocionada. No podia fallarle. Ni a ella, ni a mis compañeros, ni a mi maestra y menos a mi.

Tocó nuestro turno. Salimos corriendo del salón en fila moviendo los brazos de arriba hacia abajo y haciendo una silueta con los listones amarillos en las manos.

Tomamos nuestro lugar y empezó nuestro número: La tabla gimnástica del grupo 6° D. Hicimos todo lo que practicamos, todo lo que la maestra nos enseñó. Se acercaba el momento del final, ese que culminaba con la angustiante pero hermosa pirámide humana-infantil. Nada, hasta ese momento, había salido mal.

Doy un giro para alejarme del centro del patio y veo como mis compañeros empezaban a formar la piramide con sus cuerpos como base, apoyando la palma de sus manos y sus rodillas en el piso caliente por el Sol que pegaba. Luego otros encima de ellos en la misma posición y unos más igual hasta hacer cuatro niveles. El quinto nivel sería sólo yo, de pie con los brazos extendidos.

Cuando llegó mi turno, dudé un poco pero luego empecé a escalar los cuerpos de mis compañeros; concentrado, sudando y nervioso llegué a la cúspide. Apoyé mis manos y pies firmemente para poder levantarme. Tomé aire, profundo. Y entonces cerré los ojos, me levanté y extendí mis brazos. No temblé, no vacilé, no desequilibré a mis compañeros ni a mi mismo. Abrí los ojos. Debía mirar al frente y mover las manos simulando volar. !Lo hice¡ Y luego, desafiando las instrucciones de la maestra, miré a mi alrededor, busqué y encontré a esa persona que me interesaba. Ahí estaba ella, feliz, sonriente y orgullosa. Ahí estaba mi mamá. Le sonreí y me devolvió la sonrisa con un beso a la distancia. Ese, fue uno de los momentos más felices de mi vida...

Hoy 10 de mayo, les deseo a todas las mamás del mundo que este día sea el más feliz y orgulloso de sus días.

Sé que mañana, como ayer y como hoy, en un festival del día de las madres, los twins le rendirán ese mismo homenaje a su mami la Busi.

Felicidades a todas las mamás. Felicidades a mi mamá y, en especial, felicidades a ti: Mi Busi, por los gemelos que pronto llegarán... 

Una mirada a la vida

Una mirada a la vida
A través de la memoria