martes, 31 de agosto de 2010

Nuevos colores

Como no tenía nada bueno que postear, me puse a cambiar el diseño en cuanto a colores del blog.

Uno de mis colores favoritos es el verde, otro es el azúl. Aunque los tonos de esos colores que aquí aparecen no son los que más me agradan, me gustó más que el siempre otoñal y nostálgico color café que tenía este blog.

Iba además a postear algo de "La Barbie", pero la verdad es ya muy cansado estarse quejando del país y como ya vienen las fiestas patrias pues mejor decidí en este mes no protestar ni criticar el sistema actual.

viernes, 27 de agosto de 2010

La llamada soñada

Cuando era niño y, sobre todo, ya un puberto con movimientos hormonales que bloqueban mis pensamientos, soñaba con conocer a Sasha Sokol, Mariana, Paulina y Alix (Las chicas de Timbiriche).

En realidad no me gustaban mucho las canciones de ellos cuando eran niños, prefería las que cantaban ya jóvenes; de hecho las nfantiles casi no me las sé, pues en esa época prefería a Parchis. Ahora las escucho y me gustan por la extraña sensación de nostalgia que me gusta sentir.

Más grande soñaba (y no sólo con conocer) con Thalía, sobre todo en la época en que hizo la pedorra telenovela de "Quinceañera" y cuando estaba de moda la canción de "Tu y yo somos uno mismo", esa donde Diego puso de moda los pantalones blancos tipo "Me cagué".



Obviamente a ninguna de ellas conocí. Creo que ni a un pinche concierto fui.

Al paso de los años, obviamente, fui de esos que llenó el auditorio en su reencuentro. De hecho, sólo fui al último reencuentro y no al primero que hicieron. Salí feliz. Pero ya no era la misma sensación de antes. Ya no las quería conocer, ya no me interesaban, al salir del concierto simplemente pensaba en qué tenía qué hacer al día siguiente, en el trabajo. Ya no soñaba.

Un día, la Busi llamó a mi oficina. Ella estaba en el club deportivo. Me dijo que al parecer a su lado , en el locker adjunto, estaba Mariana Garza. Yo le dije que se tomara una foto con ella y que le sacara un autógrafo para mí. Colgamos pues ella se acercaba.

Al paso de unos minutos, sonó nuevamente mi telefono.

- Bueno- Contesté.
- Hola cielo, permíteme tantito- Me dijo la Busi.

Y en eso la voz que estaba del otro lado de la bocina ya no era la de la Busi, pero sí de alguien conocida: Mariana Garza. No supe que decirle, me sentí tonto hablando y diciéndole no sé que tantas babosadas. Hablamos un rato hasta que se despidio de mí.

Al llegar a la casa, la Busi me platicó todo con detalle. Qué se había ejercitado a su lado, levantaron pesas y todo lo demás. Bueno que hasta se fueron a tomar un café al Starbucks. Yo tantas veces que la quise conocer. Tantas veces que le quise hablar. Y la Busi me lo concedió.

Pero ahora ya no era la misma emoción de entonces. Ya no era la misma ilusión. Ahora sólo hablé como si hubiera hablado con cualquiera. Ya no tenía esa inocencia de años atrás. Y eso me disgustó y me hizo reflexionar en cómo cambiamos y cambian nuestras ilusiones, como dejamos de admirar cosas simples.

Y es que no era la más guapa del grupo. Ni siquiera la que más me gustaba. Tampoco el grupo era el mejor que haya escuchado. Sus canciones tampoco.

Lo único que me gustó de esa llamada es que me recordó la época, mi época: los 80s, esa que seguirá siendo la mejor para mí, esa en la que, inocentemente, soñaba con conocer y andar con una de ellas o con otras, época en que tenía recortes, revistas y discos de ellos. Época en que simplemente soñaba con eso y muchas cosas más. Y es que esa época era la mejor pues no había nada más grande que simplemente soñar.

jueves, 26 de agosto de 2010

¿Cómo le hago?

Desde hace unos días he intentado postear. Y no lo he hecho porque en mis post he querido introducir música pero no he podido.

Y es que puedo añadir enlaces, fotos y vídeos, pero música como tal no he podido.

La música que quiero subir a mis post están en el archivo de mi computadora, no la quiero sacar ni de youtube ni de ningún otro lugar. Es la que he grabado de mis cds y que escucho regularmente.

Me siento un poco frustrado pues yame atoré con esta herramienta de la tecnología.

¿Cómo le hago?

Virgencita plis, ayúdame a subir miusik para mis fologüers, plis.

jueves, 19 de agosto de 2010

Feliz

El día de ayer, por fin, se publicó lo que desde hace tiempo quería. En la página del Diario Oficial de la Federación se publicó el logro obtenido en mi carrera profesional.

Ahí está la respuesta a cuál fue este éxito profesional del que tanto he venido hablando.

Hoy me siento feliz y realizado. Hoy agradezco a Dios, a mi familia y a mis amigos porque de todos ellos es este logro. Hoy, en especial le agradezco a la Busi el haber estado a mi lado en esas tardes y noches de estudio y en esos sábados y domingos y días festivos que agüantó por estar encerrada en la casa mientras yo estudiaba.

Ahora a disfrutar y a esperar la ceremonia (que tanto añoro) que en estos casos se realiza. Ya luego me preocuparé por lo que viene... lo mero bueno.

PD. Para poder ver a lo que me refiero, den click en el link del Diario Oficial de la Federación y una vez que estén en la página que será el índice, vayan a la parte superior derecha y chequen que la fecha sea 18 de agosto de 2010, ahí en la fecha 18 le dan click y cuando aparezca otra vez el índice pero ya con la fecha indicada, busquen mi nombre: Joel. De hecho está en la sección del Consejo de la Judicatura.

jueves, 12 de agosto de 2010

Sueños truncados.

En una época de mi vida quise ser doctor. Mi padre lo era (o mejor dicho, lo es) pero no le agradaba la idea de que me inclinara por la misma profesión: "Es muy estresante, dificil y demandante", me decía constantemente.

No obstante, empecé a practicar con él en el consultorio y en la clínica. Me enseñó a suturar heridas, a tratar los casos de gente quemada (obvio que sólo eran leves heridas), entré y ayudé en cesáreas y en los partos donde ví nacer varios niños y, en fin, inicié con la práctica que todo doctor debe tener. 

Pero cada vez él me exigía más. Yo sólo le ayudaba en mis ratos libres. Pero cuando vio que me estaba decidiendo con mayor determinación, me adentró más en la vida de un doctor, que está disponible las 24 horas del día. Él me conocía mejor que nadie y me llevó al extremo, a donde infinidad de veces su profesión lo había llevado; creo que él sabía que no tenía vocación y que podía cometer un error con la decisión de ser doctor. 

Así, cada vez que llegaba una consulta a altas horas de la noche, me levantaba para que lo acompañara a la consulta. Al principio agüanté como buen macho que soy, pero poco a poco me iba cansando más pues por las mañanas no podía levantarme para ir a la prepa a estudiar. Más me cansaba cuando entraba a partos de larga duración que iniciaban en la noche y terminaban al otro día. Ya sea en vacaciones o en días de escuela, cuando terminaba el parto yo quería simplemente ir a descansar, a dormir un rato, pero no podía hacerlo pues a esa hora de la mañana y durante todo el día había gente que llegaba a consulta y mi papá me pedía que lo acompañara. Era imposible tomar un respiro.

Al pasar el tiempo y con el cansancio a cuestas, decliné de la idea de ser doctor. Me dolió pues por mis venas corría sangre de doctor y lo sabía. Además, siempre era una admiración ver cómo mi papá sanaba a la gente, para mí era un don extraordinario. Más me gustaba ver el respeto y admiración que la propia gente le tenía a mi papá con su bata blanca. También me encantaba ver la cara de satisfacción de mi papá cuando curaba a alguien, la cara del "deber hecho".

Pero el lado opuesto de lo anterior, esto es, el cansancio y la responsabilidad que conlleva ser médico, me abrió los ojos de que se necesita verdadera vocación para ello. Yo no la tuve ni la iba a tener. Mi padre lo sabía.

Por eso me dediqué a otra profesión... por eso trunqué mi sueño... pero muy en el fondo llevó al médico que siempre quise ser pero que nunca pude alcanzar. Y la verdad, se lo debo y agradezco a mi padre pues a tiempo me enseñó el camino a seguir y sobre todo que me mostró cuál era mi verdadera vocación...

martes, 10 de agosto de 2010

A la baja

El año pasado, este blog tuvo momentos gloriosos, ya que hubo demasiadas entradas, nuevos seguidores y bastantes comentarios.

En este año 2010 ha ido a la baja. Y más aún a partir de mayo pues en ese mes hubo 7 entradas, en junio 5, en julio otras 5 y en el mes que transcurre, agosto, van 3 (con ésta 4).

Obviamente ya son pocos los nuevos seguidores y también son pocos los comentarios por entrada.

Creo que un factor importante de lo anterior es que no le he dedicado el tiempo suficiente, lo he descuidado y, además, ya no he visitado a otros blogs ni les he dejado comentario como antes lo hacía, lo que en retribución me han olvidado y me han castigado con el látigo de su desprecio, snif, snif.

Creo que lo primero lo solucionaré si le pongo un poco más de atención a mi blog y le dedico más tiempo y mejores textos; de lo segundo pues... ya encontraré la solución.

jueves, 5 de agosto de 2010

Las inconveniencias del matrimonio

En estos días está a debate en la Suprema Corte de Justicia de la Nación la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la ley que permite el matrimonio de personas del mismo sexo.

Es un tema muy debatido, donde liberales y moralistas sacan a relucir sus ideas, algunas un tanto anticuadas y otras un poco descabelladas.

Y en este, como en muchos otros asuntos donde está en juego cuestiones morales, la resolución que en definitiva recaiga, no será del agrado de muchos, sea el sentido que sea.

Lo que sí debe ser satisfactorio para todos, es que lejos de nuestras creencias y preferencias, la resolución que se dicte será un paso más para acceder a un verdadero Estado Constitucional.

Por tanto y por si las dudas, crucemos los dedos para que a final de cuentas, la resolución sea dictada en estricto apego a la ley y al derecho, que se observen los principios fundamentales de los derechos humanos y de las instituciones legales y que se apegue en todo momento a lo estipulado por nuestra Constitución y que los encargados de resolver y nosotros de acatar esa resolución, nos despojemos de nuestros prejuicios y moralismos para dar cabida a un razonamiento objetivo de la situación que está a debate.

martes, 3 de agosto de 2010

Simples recuerdos...

Yo estudié en la secundaria número 59 "Club de Leones de la Ciudad de México". Iba en el grupo D, turno matutino. Mi generación fue la 83-86.

Entre mi maestros estaban la maestra Paulita de biología a quien le decíamos la "venadita" porque no veía nadita. El maestro Mauro Aguirre Flores de geografía, el maestro Castelán de matemáticas, la maestra Dolores Ruenes de Español, la maestra Manola de educación física, la maestra Fragoso de física, entre otros que vienen a mi memoria.

Los martes y jueves tomábamos un taller. El que yo escogí desde el primer año fue electrónica. De este taller aprendí a no abrir ningún aparato electrónico porque después te sobran las piezas cuando lo vuelves a armar.

Teníamos dos recreos uno de cinco minutos y otro de 15, si mal no recuerdo. En el segundo de ellos, corríamos al patio más grande (había 2 patios en la secu) para ganar una de las canchas de frontón y pasar ahí todo el recreo.

En mi secundaria se grabó un programa juvenil de esos años que era conducido por la ya casi desconocida Janet Arceo. En la grabación (que se hizo en el patio) se presentaron varios cantantes y grupos de la época, del cual recuerdo sólo al grupo de rock "Crystal y acero" que aunque no me gustaba reconozco que prendió a toda la banda de la escuela cuando tocó sus rolas.

Recuerdo a la mayoría de mis compañeros, algunos incluso recuerdo su nombre completo. pero lo que más recuerdo son los apodos de algunos alumnos de ese grupo "D": La Chispita, el urraca, el güero, el tieso, el heyheyhey, el camotes, la lencha, el chemis, el borracho, el indio, el orejas, el julián, el bugs, el piolo, la lucha, el candy, el gallo, el freddy, el pocho, el patotas y por supuesto: El Belo, o sea yo merito.

Creo que con tanto apodo, lejos de centro educativo, parecía el reclusorio oriente.

En el año 85, en septiembre, iniciaba el tercer grado y era el último en la secundaria. El día 19, la secundaria fue sacudida mortalmente por el terremoto famoso. A mi secundaria la tuvieron que demoler. Afortunadamente aun no entrábamos a los salones pues seguíamos formados, haciendo fila por grupos para iniciar el día.

El presidente Miguel de la Madrid, fue a mi secundaria sólo para reconocer el daño que había sufrido, igual que muchas otras escuelas de la ciudad. De esa visita, salió la orden para que la secundaria no fuera reconstruida, sino demolida.

Ahí se acabó la secundaria 59 "Club de Leones de la Ciudad de México". Luego se levantó otra, llamada René Cassin. Yo ya no estuve en ella. Había concluido mi ciclo escolar. Fui la última generación que terminó junto con la "Club de Leones". Terminamos la secundaria con dificultad, entre salones provisionales de lámina y cambios de aulas de distintas escuelas que prestaron auxilio a mi secundaria para salvar el año escolar, pero terminamos.

Al final, tuvimos nuestra fiesta de graduación, pero desafortunadamente no fui por quedarme a ver el partido entre México vs Alemania que a final de cuentas perdimos. Es de lo único que me he arrepentido toda la vida. Me hubiera gustado estar ese último día con mis amigos, bailando "Tarzan Boy" de Baltimora, "La Puerta de Alcalá" de Víctor Manuel y Ana Belem o "Life is Life" de Opus, canciones que estaban de moda en ese año.

Mi secundaria 59, Club de Leones de la Ciudad de México, grupo D, del turno matutino. Hoy todo ello es un simple recuerdo... un recuerdo que llevo en el corazón.

lunes, 2 de agosto de 2010

De regreso de vacaciones

Estuve 2 semanas ausente gracias a las vacaciones. No tenía pensado salir pero la Busi se puso a buscar por el internet un viaje (boletos de avión, hoteles, lugares de interés) y encontró para Buenos Aires, Argentina.

Y pues nos fuimos para esa parte del mundo donde incluso aprovechamos para ir a Uruguay (Colonia, Punta del Este y Montevideo).

Regreso maravillado tanto de Argentina como de Uruguay.

Ahora ya nos incorporamos al quehacer diario, con las pilas recargadas y espero que también con la memoria descansada para publicar más y mejores textos en este espacio.

Una mirada a la vida

Una mirada a la vida
A través de la memoria