viernes, 25 de diciembre de 2009

El Belo hubiera querido ser...

1. Tortillero. Me gustaba cuando mi mamá me mandaba a formarme a la cola de las tortillas y pedir mi kilito de ellas, pues mientras esperaba, admiraba al tortillero como con gran destreza y singular alegría metía toda la mano y el brazo en la masa de las tortillas y se la pasaba removiendola. Luego, conforme iban saliendo las juntaba como si fueran hojas de papel y las despachaba envolviéndolas en un papel si no llevabas tu servilleta. Siempre quise hacerla de tortillero.

2. Carnicero.Me encantaba ver como Neto, el carnicero, afilaba sus cuchillos entre sí, luego ponía su palma de la mano en la carne y con la otra mano, rebanaba con su cuchillo carnicero la carne y sacaba jugosos trozos de carne. Y lo que más me ncantaba era cómo aplanaba los bisteces. Eso sí me encantaba.

3. Cajero de Aurrera o la Comer. Siempre quise apretarle a las múltiples teclas de las máquinas registradoras de ese entonces y arrancar el papelito con la cuenta del cliente. Me gustaba como sonaban esas máquinas. 

Y tú, tuviste algún oficio que hubieras querido algún día realizar?

jueves, 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad

Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad.

Lo bonito de estas fechas es que sale de nosotros lo mejor de nuestros sentimientos.

Por eso les deseo que en esta época y que en toda su vida se encuentren llenos de dicha, salud y amor.

A todos mis seguidores, a todos los que me leen, a todos los que me han comentado, a todos a los que he leído... a todos:

Feliz Navidad.

martes, 22 de diciembre de 2009

El recuento de los daños

No sé qué me pasó. Me dio un bajón de defensas y hasta me tuvieron que inyectar "bedoyecta tri". Ya me siento mejor. Me pregunté cuál había sido el motivo de ese cansancio y pues la respuesta fue simple: stress.

Así es, este año fue muy estresante, muy dificil, pero a la vez lleno de muchas nuevas experiencias.

Basta recordar que todo el año me la pasé en exámenes para acceder a un puesto importante, de hecho aún sigo en ello. Por lo mismo fuí muy poco al cine lo que ocasionó que me perdiera de varias películas.

En el trabajo tuve que trabajar el doble pues un compañero estuvo de comisión y toda su chamba me la pasaron a mí.

En la salud, todo muy bien, salvo un día que estuve medio agripado y este fin de año que me dio un bajón de energías y tuve que recurrir a las inyecciones.

También debo decir que estuve a punto de cambiar de oficina pero decidí seguir en la misma pues tengo un plan de vida por el que estoy luchando.

Me contacté de nuevo con viejos y grandes amigos.

Lo mejor, es que este blog cumplió un año en octubre y además en este año tuvo a su primer seguidor y después llegaron 55 más. Hice muchos buenos y grandes amigos. Aprendí de ellos y de ustedes muchas cosas. Miré la vida desde distintas perspectivas, sufrí con ustedes y gocé también con cada uno de sus textos publicados en sus respectivos blogs.

También, gracias a Blogswingers, muchos conocieron este espacio (por cierto, no estaré en el festival navideño, snif).

En conclusión, este año tuvo de todo un poco. Y sí, no hay de qué quejarse, pues lo más importante que hay en la vida, lo sigo conservando: El aire para respirar y el amor de Busi.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Jueves por la noche

Es jueves, casi llega el fin de semana.

Es el segundo día de posadas.

Para muchos empieza la diversión desde este día.

Yo, por el contrario, estoy sin nada útil qué hacer. Lo peor es que se me secó el cerebro desde hace algunos días y hoy, jueves por la noche, no tengo nada bueno ni nada de ganas de escribir.

Por cierto, ya estoy de vacaciones...

domingo, 13 de diciembre de 2009

Las comidas de fin de año

La verdad esta época navideña me gusta bastante. Son días nostálgico, familiares, llenos de recuerdos y emociones: buenas o malas.

Entre otras cosas, no tan importantes, que no me gustan, están las famosas "comidas de fin de año" que el jefe organiza a sus subalternos. O bueno, sí me gustan cuando es entre cuates, hay buen ambiente y demás, pero cuando el jefe durante todo el año no tuvo siquiera el mínimo contacto con sus empleados, me parece patético e hipócrita "convivir" y "dar abrazos y buenos deseos" cuando él (el jefe) no lo siente.

Así es esas comidas que el jefe "les hace" el favor de organizar para "agradecer"  y "festejar" a sus empleados, me parece grotesco.

Es más, me da pena ir a esas "celebraciones" y ver a todo el personal que durante todo un año sufrió y no tuvo jamás una palabra de aliento, un contacto, una ayuda, un agradecimiento personal o cualquier otra situación por parte de su jefe, poniendo cara de "gracias jefecito" agachando la cabeza y casi casi besándole la mano.

Y es que me da pena por ellos, porque los veo felices, platicando, bebiendo y degustando. Y el jefe en otra mesa, a lo lejos, mirando a sus subalternos con ojos de superioridad y como diciéndoles "para que no se quejen que nos los quiero".

"Traguen perros" es la imagen que se me viene a la cabeza cuando estoy en una reunión de esas. Tal vez, lo veo mal y yo soy el que está mal. Pero estar todo el año sin "preocuparte" por tu personal, sin ni siquiera saber el nombre de la mayoría de ellos y al final darles un "festejo" hipócrita, como que conmigo no va.

Creo que ellos merecen más que una comida... merecen todo nuestro respeto porque son nuestros compañeros de lo que dignifica al hombre: el trabajo. Porque ellos, nos sacan de los apuros que en ocasiones nos metemos, porque se preocupan cuando cargamos problemas de familia y los trasladamos a la oficina.

No me gusta, y simplemente no comparto esta forma de celebrar a tus compañeros de trabajo, insisto, cuando ni siquiera hay buen ambiente.

En fin, son formas de pensar y sentir las cosas. Pero no me gustan.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Alma de niño

 No obstante he posteado en estos días, siento que he desatendido mi espacio y a mis amigos bloggeros.
Pero bueno, lo importante es que ya estoy por aquí posteando en vivo, en directo y a todo color.
Fueron días de arduo trabajo y estudio, pero ya estoy más desahogado y con ganas de darme una y mil vueltas para ponerme al día en los blogs amigos.

Mil gracias a todos por sus visitas y comentarios. Ya estaré poniendome al día poco a poco en sus blogs.

Por otra parte he reflexionado en estos días pasados sobre algo: Que me he dado cuenta que ya estamos casi a mediados de diciembre, esto es, falta muy poco para la Navidad y el año nuevo y yo ni en cuenta.

Cuando era niño, esta temporada era mi favorita. Cuando veía canal Cinco, tanto Rogelio Moreno como el tío Gamboín se la pasaban enseñando mil y un juguetes para pedir a los Reyes Magos. Chabelo, los domingos, no se quedaba atras y nos hacía soñar con recibir regalos.

Incluso, los anuncios comerciales de la tele que pasaban entre cada caricatura eran de puros juguetes. Yo soñaba con todos y pedía algunos de ellos pero por extrañas razones nunca me trajeron los Reyes exactamente lo que pedí, siempre eran otras cosas. Tal vez no me portaba tan bien, jaja.

El día 16 de diciembre de cada año íbamos a las clásicas posadas que organizaban unos compadres de mis papás: Los Rivera. Eran posadas en donde tomábamos el clásico ponche, nos daban unas canastitas con dulcecitos, rompíamos piñatas, prendíamos luces de vengala, nuestras velas cuando paseábamos a los peregrinos e incluso después de que nos daban posada, rezábamos un rosario. Para ser franco, esta última parte no me gustaba y me daba mucha hueva.

También me gustaba ver los programas navideños que organizaba algunos cantantes, actores o grupos musicales. La época navideña era larga, la vivía y la disfrutaba al máximo.

Ahora esta temporada pasa rápido. Casi no la veo o no la quiero ver. Tiene años que no voy a una verdadera posada.Quiero aclara que no he hecho lo anterior porque haya dejado de gustarme la época, sino más bien porque me he olvidado disfrutar y sentir como niño, gracias a las odiosas ocupaciones de adulto. Y es que cuando me doy cuenta ya es enero de nuevo.

Por eso, esta Navidad estaré preparando mi carta a los Reyes en la que les pediré sólo una cosa, simple aunque dificil de cumplir: Que me regrese el alma de niño.

Creo que sería el mejor regalo que pudiera recibir en toda mi vida.

lunes, 7 de diciembre de 2009

El Belo sin clase

Me han dicho naco, sin clase, sucio, cochino, ordinario, pero no me importa.

Aquí una manía mía que se las paso al costo para que la prueben.

Entre las manías que tengo está la de quitarme los pelos de la nariz...

... con los dedos.

Sí, lo reconozco, soy de lo más vulgar... snif.

Mi técnica:

Cuando siento que me hacen cosquillitas en la nariz, meto mi dedo índice y vulgar, digo pulgar, en la fosa nasal respectiva. Mi mano debe quedar como haciendo... mmmm... como lo digo... mmmm... "caracolitos". Muevo un poco el labio superior, para ayudar a que la fosa respectiva abra un poco más y de esa manera ayude a que entre más los dedos.

Con gran tacto, busco el bello largo y grueso que me está molestando, lo tomo de la punta entre mis dedos indicados y doy un fuerte tirón hacia afuera.

Puede ocurrir que no salga a la primera, o que jales otro que no era y te produzca estornudo y hasta moquitos. En ese caso, limpio mi nariz, porque la verdad no soy tan cerdo, y vuelvo a emplear la técinca referida.

Una vez que saco el bello, lo tomo entre la yema de mis dedos índice y pulgar y lo paseo de un a lado a otro, sintiendo lo grueso que ya se encontraba. Una vez que satisfice mi manía, busco otro pelo y así sucesivamente.

Advertencia: Las fosas nasales te pueden quedar como puertas de iglesia. También los dedos pueden quedar lastimados por la uñas, por lo que se recomienda que cortes un poco tus uñas,pero no tanto para que puedas tomar el vello.

Que lo disfrutes...

viernes, 4 de diciembre de 2009

Clases de derecho... El Belo al servicio de la comunidad.

Pues como no tengo nada interesante que escribir, decidí hacer un post de clases de derecho; sé que es algo que a nadie le interesa pero pues ni modo, se me secó el cerebro para esto de postear.

Más bien, mi cerebro entró en una pausa. por lo que una vez que le dé "play" de nuevo se acordará de las cosas más absurdas, sin interés y aburridas que me pasaron y que me gusta compartir con todos.

En fin: Clases de derecho.

Niños, pongan atención... hoy les hablaré de amparo EN FORMA GENÉRICA, sin entrar en detalles. No de Amparo Montes ni de Amparo Rubí, sino del Amparo, sí ese que te ayuda cuando estás a punto de entrar al "torito" por lo del alcoholímetro, o porque te están metiendo al bote por una orden de aprehensión u orden de comparecencia o te dictaron un auto de formal prisión o te clausuraron tu negocio o no sé, mil casos que te pueden servir con el Amparo.

En principio, el amparo no es un recurso, sino que es un juicio. Nos sirve para limitar el exceso de poder de los entes que tienen el carácter de autoridad, nos sirve para que obliguemos a la autoridad a que ajuste su actuar a la Constitución. Por eso, el amparo es una garantía constitucional, porque además de velar por nuestros derechos previstos en la Constitución ayuda a preservar el orden constitucional, manteniendo a las autoridades de gobierno a raya, sin que se pasen con nosotros. Por ello, el amparo sólo procede contra actos de autoridades.

Toda autoridad para emitir sus actos debe ajustarse a la Constitución, generalmente al artículo 16 constitucional cuando se trata de un acto que molesta tu domicilio, persona, papeles, etc. o al artículo 14 constitucional si lo que busca es privarte de algún derecho como tu libertad, tu vida, tus propiedades o posesiones.

Ojo, la autoridad SÍ puede realizar cualquier acto de molestia o de privación, siempre y cuando se ajuste a lo precetuado en esos artículos... entendieron? Si no se ajustaron entonces nos vamos al amparo a pedir que se violó en nuestro perjuicio las garantías consagradas en esos artículos, esto es, le decimos al Juez Federal que nos quieren quitar el coche, la libertad o cualquier cosa o que nos quieren molestar con una visita domiciliaria, una clausura provisional, una revisión de nuestros papeles de la empresa o negocio, etc. sin que la autoridad haya cumplido con esos requisitos.

Fácil no? Entendieron?

Noooooo? me vale, prosigo y eso les pasa por no poner atención.

Si cumplió la autoridad con los requisitos nos negaran el amparo y si no, nos otorgaran el amparo.

Lo que les acabo de decir se oye muy fácil, pero es harto dificil. Otro día, que no estén tan cansados ocupados les hablo de los principios que rigen el juicio de amparo y de la suspensión de los actos reclamados. Ante quien promover el amparo, los tipos de amparo que hay, su trámite y demás cuestiones que es bueno saber.

Bien, con esto acaba esta clase. Pueden despertar, salir a recreo o buscar otro blog más interesante... Snif.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Nadar o beber

En los noventas conocí, como se debe, la feria de San Marcos. Antes ya había ido pero como estaba muy chamaco ni me gustó. Claro que de puberto me fascinó el reventón que se arma por esas cálidas tierras.

En una de esas visitas a la tierra que dicen "está en el meritito centro de la República", fuimos a un antro. Íbamos un grupo de amigos por lo que pedimos una botella. Las chavas que nos acompañaban no tomaban mucho, o mejor dicho nada, por lo que entre mis hermanos, René, Alex y un servidor nos terminamos hasta la última gota que quedaba.

El problema fue al día siguiente que fuimos a un balneario que en ese entonces me gustó mucho. Creo que íbamos credos (para los que no saben es entre crudo y... lo demás pregunten). Como buenos hombres machos y valientes nos pusimos nuestra tanga un traje de baño para mostrar el "musculoso cuerpo".

Nos metimos a la alberca y no faltó el que dijo: -¿Qué onda, unas carreritas hasta el otro extremo?

- Va. - Le contestamos los demás categoricamente.

Y ahí vamos, cual Michael Phelps (sin su mariguana) hacia el otro lado de la alberca; y al llegar allá de vuelta también en carreritas.

- Qué onda ¿una más de ida y vuelta sin parar? -Comentó alguno de nosotros.

Pero ya no se animaron, salvo René y yo que nos aventamos la última carrerita.

Al terminar, nos empezamos a sentir mal. Mareados, nauseabundos. Le dije a René: "Haz bucitos" pues sabía que con eso se quitaba lo mareado cuando estás entrenando en natación.

Dimos dos o tres bucitos, pero el mareo y las ganas de devolver el estomago eran cada vez más fuertes.

Al ver que no funcionó la táctica, nos salimos a descansar buscar el rincón más alejado pues había un grupo de guapas chavas que andaban por todo el balneario y no queríamos que vieran nuestro vergonzoso y deprimente espectáculo. Caminamos  y caminamos y cuando estábamos a punto de vomitar y devolver todo el alcohol de la noche y el desayuno de la mañana, coincidíamos con algún grupito de chavas que caminaba en esa momento por ahí. Nos tapamos la boca y cambiamos de rumbo, a buscar un lugar solitario.

Obviamente el organismo es sabio y cuando dice a salir es a salir. Y salió. No tuvimos tiempo de pararnos en algún lugar. En pleno camino y a la vista de varias hermosas chicas que nos habían visto nadar, desfogamos nuestro estómago.

Fue vergonzoso pero a la vez satisfactorio. Poco a poco, nos regresó el color a la cara. Se nos quitó la palidez y el malestar.

Nos tuvimos que ir a recostar al césped. Ahí estuvimos varios minutos... ahí descansamos la cruda y escondimos la verguenza.

Desde entonces juré por todos los santos que jamás de los jamasés y nunca de los nuncas, volvería a ... tomar nadar tan rápido.

martes, 1 de diciembre de 2009

Una fiesta agüada

Eran los ochentas: Michael Jackson, Madonna, Cindy Lauper, Stevie Wonder, Lionel Richie, Wham, Frankie Goes to Hollywood, OMD, Billy Ocean, Men at work, Level 42, Tears for fears, culture club, Duran Duran, Wang Chung y demás artistas extranjeros sonaban en las fiestas. También los cantantes y grupos nacionales e iberoamericanos estaban en su apogeo como Daniela Romo, Timbiriche, Flans, Pandora, Fandango, Tatiana, Miguel Bosé, Yuri, Fresas con Crema, Luis Miguel,  Ana Belén y Víctor Manuel, Alaska y dinarama, Los amantes de Lola, los toreros muertos, Radio Futura, Miguel Mateos y más.

En esa época yo estaba en un grupo de acólitos (Sí, debo reconocerlo que era niño bueno). Uno de ellos organizó una fiesta y pues yo me emocioné ya que sería de mis primeras fiestas a las que asistiría. Él prometió, además, que sería una fiesta inolvidable.

El dia de la fiesta, no sabía que ponerme si mis pantalones ACA color gris "bombachos" o los de mezclilla "bombachos" que en el frente tenían deslavada la mezclilla en color gris y en la parte de atrás venía en azúl; opté por los segundos, los "arremangué" y me puse mis top-siders azules sin calcetines.

Al llegar a a la casa del organizador nos sirvió refrescos y los típicos "sanguiches" partidos a la mitad en diagonal. Nos sentamos en la sala. Puso algo de música que para nada era de los grupos y cantantes antes mencionados. Más bien era música de sus papás: Pedro Infante, Jorge Negrete, Chayito Valdéz y muchas más que no conocíamos; la fiesta empezaba a sentirse agüada y aburrida; no obstante, teníamos la esperanza de que mejorara en cuanto llegaran las chicas.

Pero pasaban los minutos y ellas no llegaban y de hecho nunca llegarón. Fue una fiesta sólo para niños. Un par de horas después de las 16:00, hora en que empezó la "fiesta inolvidable", ya estábamos desesperados. De pronto, el anfitrión nos dijo que entre las cosas que tenía preparadas era ver una película ¿WTF? Y para colmo puso en la videocasetera, un cassette Beta con la película "Marcelino, Pan y Vino",  por eso de que éramos acólitos. La situación fue insoportable.

Uno de nosotros, aburrido de la película salió al patio a patear un balón y vio que había muchas cajas de jitomate. Llamó a otro amigo y planearon una guerra de jitomates. Para empezarla, le gritaron al más bobo del grupo: Un gordito de lentes que estaba molestando por más comida. Al salir el gordito en busca de la comida prometida lo recibieron a jitomatazos.

El anfitrión al ver eso salió preocupado y otros más, entre ellos yo, decidimos ayudar al gordito que yacía en una pared recibiendo en cara y cuerpo varios jitomatazos.

El anfitrión no podía calmarnos. La guerra de jitomatazos empezó en el patió pero a uno de nosotros se le ocurrió esconderse dentro de la casa, detrás de unas cortinas, lo que ocasionó que también la guerra de jitomatazos se extendiera al interor de ese hogar.

Pasaron muchos minutos, donde incluso el anfitrión no tuvo más remedio que entrar al juego de la guerra de jitomatazos, en los nos poseímos y no vimos el desastre que estabamos ocasionando. Nadie se percató que la casa, los muebles, los aparátos electrónicos, las puertas y demás, estaba ya teñido de color rojo jitomate.

De pronto llegaron los papás y al ver tal espectáculo, la mamá echó a llorar, tomó una escoba (nosotros, con los jitomates en la mano y el color rojo en todo el cuerpo, pensamos: qué señora tan asendosita, ya va a limpiar nuestra travesura) y a puro escobazo limpio nos mandó directito a chi...llar a nuestra casa, y con sobrada razón.

Nunca más volví a pisar esa casa. No porque estuviera indignado por la forma de corrernos (lo que nos merecíamos) sino porque la vergüenza invadía mi ser cada vez que pasaba por ahí. En verdad, dejamos un desastre.

La fiesta terminó siendo inolvidable, tal como lo predijo el anfitrión y a la vez agüada, pero no por no haber buena música ni chicas para el ligue, sino porque quedó puré y jugo de jitomate embarrado por todos los rincones de ese católico hogar.

Una mirada a la vida

Una mirada a la vida
A través de la memoria