lunes, 20 de julio de 2009

El colmo de colmos.

Cuando estoy trabajando añoro que lleguen los fines de semana o las vacaciones pues me da una hueva tremenda levantarme a las 6:00 am. para ir a la oficina. El colmo es que cuando estoy de vacaciones (como ahora) o en fin de semana me despierto a las 8:00 am, lo cual me choca, pero ni modo ya no tengo sueño y no me queda más que levantarme.

Pero el colmo de colmos llegó el sábado pasado. Nos hablaron del boiler pues nos hicieron efectiva la garantía. Nos lo cambiaron el sábado. Lo instalaron y lo dejaron funcionando. La Busi se metió a bañar luego luego, como niño con juguete nuevo. Abrió la llave y el agua salió calientita. Cuando me tocaba bañarme me dio gusto ver el baño lleno de vapor pero recordé que no tenía mi toalla por lo que subí por ella al cuarto de lavado. Al llegar, ví con gusto el boiler nuevo y agradecí de tener nuevamente agua calientita para el baño. En eso estaba cuando el boiler "vomitó" por uno de sus tubos un chorro de agua hirviendo. Me quedé atónito. No lo podía creer. No sabía si reir, llorar o echarme a correr al baño. Cuando reaccioné saqué el agua "vomitada" que se estaba encharcando NUEVAMENTE. Otra inundación no lo iba a permitir y efectivamente no pasó de un susto. Ya corregimos (eso creo) la nivelación del boiler y espero que ahora sí sea la última vez que se rebela un boiler en esta casa.
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Aunque parezca increible, ahora que estoy de vacaciones y que pareciera que tengo más tiempo para escribir en el blog y leer y comentar en los que soy asiduo visitante, no he podido. Por una u otra cosa se me pasa el día muy rápido y cuando estoy a punto de entregarme a los brazos de Morfeo me doy cuenta que abandoné mi blog.

Lo que me parece extraño es que me he vuelto un poco dependiente del blog pues me da cargo de conciencia no escribir, ni comentar, ni nada.

También me pasa que cuando abro el blog no tengo ideas para escribir y las pocas que llegana a mi memoria se esfuman muy rápido. Creo que también se fueron de vacaciones las pocas neuronas que tengo pues no se me ocurre nada.

En fin, espero que mañana tenga más o mejores cosas interesantes que escribir pues ya chole con lo del boiler, hasta yo me doy hueva.

Se aceptan ideas. No sé tal vez un top-5, cosas que me desagradan, que me gustan, no sé ya pensaré mejor mañana.

sábado, 18 de julio de 2009

Me compré a Harry Potter

Todo mundo está con la onda de ver la nueva película del maguito ese llamado Harry Potter. No es mi película favorita. De hecho, sólo he visto 2 de esa serie o mejor dicho una porque en la otra me dormí (o fue en alguna de El Señor de los Anillos?).

El caso es que ayer fui al Blockbuster y para saber qué onda con esa película decidí rentar o comprar una de ellas. Lo malo es que me ganó el consumismo y la "magia de Harry Potter" y terminé comprando las cinco primeras películas de Harry Potter, snif. (Punto para Harry Potter).

No obstante, no contaba con mi astucia y la de Busi (sobretodo la de ella que es la que más se fija) y que le devuelvo una taza de su propio chocolate pues hice magia y terminé comprando esas cinco películas pero más baratas.

El caso es que les vendí unos video juegos a esa tienda y utilicé ese dinero para comprar las películas por lo que me salieron cada una de ellas en 27 pesos y nuevas.

Ahora trataré de no estar muy cansado para que no me duerma cuando las vea pues la Busi se enoja cuando me oye roncar, babeando y con la cabeza lléndoseme de un lado a otro como vieja máquina de escribir olivetti.

Y digo que le gané a la magia del Harry Potter porque no entiendo como pudiendo comprar tan baratas esas películas (ojo: sin ser piratas) haya gente que se compre las mismas 5 películas pero a precios muy caros sólo porque tiene una presetación tipo libro o con alguna barita mágica, lo que las eleva a cantidades increíbles, pues las ví en $1,400 pesos o por muy baratas $500 pesotes el juego de las cinco películas.

Yo me compré las mismas películas, repito, en 27 pesos cada una que multiplicados por cinco dan un total de $135 pesos (órale ya supe multiplicar).

Ahora a desquitar la ganga y a ver esas películas y si me duermen (cosa por demás segura) las recomendaré sin chistar para aquéllos que sufren de insomnio como yo.

miércoles, 15 de julio de 2009

De todo un poco

Hoy es el último día de trabajo en mi oficina por este primer semestre. Salgo de vacaciones. Me iré a vacacionar a... Mejor luego subo las fotos a ver quién le adivina.

En estos días he estado un poco ajetreado. Hoy operan a la Leslie de una orejita, pues de tanto rascarse se le inflamó. A las 6:00 pm me la entregan (a la Leslie no a la oreja).

Me dio coraje lo que hizo el gobierno canadiense, pero luego de saber las razones, los entendí un poco (al rato nos van a cerrar las puertas de todo el mundo y el gobierno no hace nada para generar mayores y mejores empleos).

Ayer en el metro (ya saben que ando de ambientalista y no utilizo carro para no emanar gases... bueno los emano pero esos no hacen daño al ambiente sólo a los que me rodean a menos de 1 metro de distancia), me puse a analizar a la gente que viajaba. Mi conclusión es que no supe quién estaba más jodida, si alguno que otro viajero o los que piden dinero, o ambos. Me da pena, tristeza o lástima ver a esa gente que viaja con unas monedas apenas para el boleto, señoras con chorronal de niños malnutridos, pero me da más pesar ver a los viejitos, ellos en verdad que me hacen el corazón añicos cuando los veo como andan en las últimas en el metro. Quisiera ayudar a todos pero la verdad es que no me alcanzaría. Deberían de dar toda la lana del "Maycol Jakzon" a la gente pobre, ayudaría un poco.

Lo que me alegró fue ver a un chavillo como de 18 años que traía un peinado medio afro, con sus audífonos, sudadera, una bermuda, calcetas tipo tines y unos tenis puma. ¿Porqué? Porque carecía de una pierna. Me dio gusto ver que no se inmutaba ante las miradas de los demás. De hecho, traía una pata de palo, bueno de algún material tipo titanio o algo por el estilo. Y lo más chido fue ver como en el remo falso ¡le puso calceta!... A lo mejor le suda el titanio y se le puede oxidar.

El caso es que yo quisiera ser así de valiente, sin mirar los gestos de los demás, en mi mundo, valiéndome el qué diran. Todos decimos que no somos así, muy machos, mu valetodo del mundo; pero ante una situación así ¿tendríamos el mismo valor para salir a la calle?

Qué buena onda de chavo. Mis respeto y admiración... Mira que ponerle calceta a la pata de titanio, o de lo que sea.

lunes, 13 de julio de 2009

Otro fin de semana ¡húmedo!

Y es que ahora la Marti dejó abierta una de las llaves de su baño y con el tapón del lavabo. Cuando fui a abrir la llave de paso del agua, no se dio cuenta de su distracción y como a los pocos minutos, el agua ya corría por toda la casa...

Ya se acercan las vacaciones (por lo menos para mí) y creo que dos inundaciones seguidas en los últimos 2 fines de semana me indican algo... O que me iré a Xochimilco a una trajinera, o a una playa del D.F de las del carnal Marcelo Ebrard, o de perdido un Acapulcazo....

O que no salga a ningún lado, me quede en casa, deje salir el agua para que se inunde, inflo una llanta y me paseo por toda la casa subido en la llanta y con una chela en la mano... ya me imagino... tendría alberca, rápidos, toboganes y hasta la tele podría ver en mi llantita trasladándome sólo con remar con mis manos y pies... estaría cool.... aunque creo que a la Busi no le gustará la idea de echar a perder los muebles.

Por otra parte, la leslie (mi mascota labrador) me puso un buen susto el sábado, pues al llevarla al veterinario le encontraron unas bolitas en la piel y le sacaron unas radiografías pues se pensó que tenía carcinoma en los pulmones... afortunadamente sólo fue un susto y las bolitas son de grasa pero la verdad me espanté y el fin de semana, en lo que estaban sus resultados, me la pasé muy triste.

Ella tiene 9 años, bueno casi 9, los cumple en octubre y pasé muy buenos momentos con la Leslie. Por su culpa me hice hasta adiestrador, entré a concursos con ella (nunca ganamos) pero los momentos que pasamos fueron inolvidables. El sustito del sábado y domingo me puso muy nostálgico y meláncolico, casi al borde de las lágrimas (aunque me vea muy macho tengo mi coranzonsito). Recordé muchas anécdotas que luego iré posteando poco a poco. Por lo pronto, la Leslie es la más consentida de la casa en estos momentos.

jueves, 9 de julio de 2009

Tema de la semana: Lo que pudo haber sido.

Durante el transcurso de mi vida, como todos, he vivido situaciones que pudieron haber cambiado mi rumbo. Pero no me gustaría hablar de aquellas típicas en las que uno tuvo que decidir entre un amor y otro, una profesión u otra, un perro o un gato, un sí o un no. No, más bien me gustaría expresar aquéllas en las que no tuve que ver, esto es, aquéllas en las que la decisión no fue propia sino el destino, la naturaleza, Dios o como le quieran llamar fue el encargado de variar o mantener el destino que tenía previsto para mí.

Por el momento viene a mi memoria 1 pasaje de mi vida que me pone a pensar sobre lo que pudo haber sido.

Ocurrió en mi niñez. Estaba en el zoológico de Chapultepec. Escuché que alguien mencionó que había delfines o focas en determinado lugar y como entre mis animales favoritos se encuentran los delfines, pues corrí ilusionado para verlos. Nunca los ví. No había nada. Al girar la cabeza en busca de mi abuela que era la que me llevó junto a mis hermanos y unos primos, me percaté de que no estaban. Me encontraba perdido.

Corrí a buscarlos pero lo único que logré fue desorientarme más. Un vigilante advirtió mi angustia y me llevó a la caseta de vigilancia que estaba en una de las muchas entradas de ese zoológico. Ahí estuve esperando a ver si veía pasar a alguien conocido, pero ello no ocurrió.

Una familia que estaba cercana a la caseta, en una reunión tipo pic-nic, y que ya habían visto a este niñito bonito lagrimeando y con los mocos de fuera de tanta tristeza, se acercaron al vigilante para decirle que me darían un taco, el cual acepté gustoso (era un taco de chicharrón, con limón y salsita, mmmm), aunque todavía sollozando.

Luego una joven pareja, que también estaba en ese pic-nic, se acercó y le dijo al vigilante que ellos se harían cargo de llevarme a donde me pudieran ayudar a encontrar a mis padres. Me imaginé que me querían llevar a canal 5, al servicio de la comunidad. O eso pensé en ese momento, lo cual me hizo sentirme un poco feliz pues ahí trabajaba mi tío: El tío Gamboín. Aunque luego supe que era tío de todo niño mexicano, snif.

El caso es que el idiota vigilante (ahora lo califico así al analizarlo) me dejó ir, sin más requisito que la palabra de la joven pareja. A veces pienso que qué tal que me querían por mi linda cara para trasplante o anuncio de bebe Gerber, o como ya pintaba para ser todo un “Don Juan”, para prostituirme en la red (perdón no había tanta tecnología en ese entonces).

Por suerte, en el camino hacia una de las salidas, encontré a mi papá que ya había llegado al zoológico con mi mamá para buscarme. En cuanto oí su chiflido (de mi papá que siempre tuvo la “buena costumbre” de chiflarnos ¡qué oso!) les dije a la “linda pareja”, que el señor con bata de doctor que chiflaba como llamando a su perro era mi papá. Que mil gracias por quererme llevar con el tío Gamboín pero yo me quedaba con mi papá. Obviamente nunca me agradó tanto ese chiflido como ese día. Corrí y lo abracé con todo mi amor. Mi papá agradeció a la joven pareja y nos reunimos con mi mamá que andaba como Magdalena: llore y llore.

En fin, al paso de los años, he meditado lo que pudo haber sido si jamás hubiera encontrado a mis padres. Si ese día, la joven pareja, no hubiera atravesado el zoológico y hubiéramos salido por la puerta del vigilante. Qué pudo haber sido de mí. En aquel entonces habré tenido unos cuatro o cinco años de edad, máximo seis. Estuve perdido durante 3 horas. Me imagino que las horas más largas en la vida de mis padres. Me preguntó si al no haberlos encontrado los habría recordado por siempre o su cara se habría borrado de mi memoria para nunca regresar. Habría amado tanto a esos jóvenes (si me hubieran adoptado) tanto como lo hice con mis padres. No sé; no sé lo que pudo haber sido, sólo sé que desde que me encontraron ese día en Chapultepec, fui el niño más feliz del mundo y el ser más dichoso en la actualidad porque gran parte de lo que soy, mi esencia, se lo debo a ellos: Mis padres.

miércoles, 8 de julio de 2009

Un oso memorable

El día de ayer estaba apresurado pues no quería que se me hiciera tarde para ir a la entrega de reconocimientos por la conclusión de mis estudios de maestría en la Universidad Panamericana. En dicho evento, se realiza una misa, hay palabras de un representante de los alumnos (no sé quién es ni quién lo eligió), del Director de la carrera de Derecho, la entrega de reconocimientos y vino de honor, todo muy "nice".

En la oficina, chequé mi agenda personal para ver la hora del evento. Llamé por telefono a mi mamá para recordarle y a la Busi para decirle que no podía salir tarde de su oficina (es que luego se tarda horrores en arreglarse cuando desde mi punto de vista ya lo está).

Salí de la oficina, pasé a la casa por la Busi (que ya se había puesto guapa y perfumada), comimos y nos dirigimos al depa donde vive mi mamá (mi papá se tuvo que quedar en su consultorio y no fue porque sólo me dieron 2 boletos aparte del mío, snif). Mi mamá al igual que la Busi estaba toda engaladonada (si es que así se escribe). Se subió al coche muy propia para no desarreglarse y nos dirigimos a la UP.

No obstante que estudié allí 2 años de maestría nunca supe con exactitud dónde se encontraba el oratorio en el que se llevan a cabo las misas, por lo que pregunté. Una vez que me indicaron el camino, llegamos al dichoso oratorio y en el cual incluso debía registrarme, pero no había ni un alma (Ni la de Michael Jackson)... estaba vacío.

Le preguntamos al señor de la limpieza que estaba terminando de barrer si ese era el oratorio a lo que nos respondió afirmativamente. Le comentamos que habría una misa pero él nos miró con cara de "yo no sé y a mi ni me miren" y siguió barriendo.

Le dije a la Busi que me pasara la invitación para ver si efectivamente allí sería la ceremonia religiosa y cuando miré el boleto les dije:

-Sí, aquí dice en el oratorio... hoy 9 de julio y la hora... 18:00 pm... estamos bien, tal vez se retrasó la ceremonia..."

El señor que estaba en sus labores de limpieza, volteó y nos dijo, con una sonrisita burlona:

-jeje, este, hoy no es 9 jefe, es 7 de julio..."

**sonido de grillitos, silencio aterrador y mirada de la Busi hacia mí, amenazadora***

-Eeeste... eh....Buenoooo, que tal si les invito un helado...yo pago-

¡Plop! de retache a nuestros hogares a guardar ropita para usarla el próximo jueves.

martes, 7 de julio de 2009

Amigos: Enseñanzas de vida

Desde la primaria y hasta la prepa fui a escuelas públicas. Sólo en la universidad ingresé a una privada.

Mis amigos, generalmente, no fueron de “altas sociedades”. Creo que por eso eran tan divertidos y sinceros; además se les podía aprender mucho. Sólo era cuestión de observar.

En la prepa, varios de mis amigos (no todos) vivían en ciudades perdidas allá por el rumbo de Santa Fe (chancla fe como ellos mismos le llamaban). En la actualidad, Santa Fe se ha convertido en una de las zonas más exclusivas del Distrito Federal aun cuando todavía hay pequeñas zonas segregadas.

Obviamente mis amigos vivían en esas zonas segregadas y no dudo que sigan ahí. Habitaban en casas en las que no había puertas que separaran la única recámara con el único cuarto que era sala-comedor-cocina a la vez, separados sólo por telas tipo cortinas. El baño, estaba lejos de las casas, hechas de ladrillo grafiteadas y de tejas viejas por donde se filtraba el aire frío. Con ventanas, la mayoría, con los vidrios rotos o estrellados. Los baños sin agua, sucios y lejos de los “hogares”.

Calles sin pavimentar, encharcadas con lodo en tiempos de lluvia y con cables peligrosamente atravesados y colgando por todas las casas.

Al salir de su domicilio, debían sortear, además de lo antes dicho, a otros vecinos, en su mayoría alcohólicos y drogadictos-cementeros (Ahí no había billete para conseguir una droga más “nice”) pertenecientes a diversas bandas que luchaban por el poder de esa colonia.

Varios de mis amigos vivían al día, estaban mal alimentados y mal dormidos. Su moda era vestir como los chavos-banda; algunos incluso se hicieron verdaderos chavos-banda. Otros más, traían los calcetines rotos, zapatos viejos y sucios, suéteres remendados, y además usados cotidianamente. Ello era su “moda” ochentera.

Estudiaban, tal vez para salir de esa pobreza, esperanzados de la ideología mexicana de que si eres “alguien estudiado” las oportunidades llueven. Pero muchos, como siempre y desde entonces, abandonaron la escuela desilusionados por la realidad que los aquejaba. Algunas de mis amigas, las cuales no eran ajenas a la situación, se embarazaron y nunca más regresaron a estudiar.

A todos nos gustaba tomar cerveza. De hecho ahí fue donde tomé por primera vez una cagüama (cerveza grandotota). Por una extraña razón nadie se drogaba o por lo menos procuraban hacerlo donde nadie los viera.

Y digo que me extrañaba porque la situación que vivían era muy difícil. No sé si habrán logrado alguno de sus objetivos y sus sueños, si es que los llegaron a tener. Han pasado muchos años y aun los recuerdo con cariño. No supe qué fue de ellos. Tomamos caminos diferentes, tal y como nos lo tenía preparado el destino pues me imagino que, como siempre ocurre con los más pobres quienes no son los favoritos del buen destino (como esos amigos), fueron olvidados para obtener una vida mejor.

No sé si yo aporté algo a sus vidas. Ellos sí lo hicieron en la mía. En particular aprendí sobre la “empatía”. Aprendí a ponerte en su lugar y en los zapatos de ellos; a comprender su coraje, su enojo, su impotencia, su hambre y su tristeza.

Aprendí a valorar a las personas por lo que son (en su esencia) y no por lo que tienen; a tender la mano; a que no importa cuanto te humillen por como te ven siempre hay que levantar la cara y mirar siempre al frente; aprendí a dar y compartir aunque sea poco o lo único que tienes; aprendí a respetar a la gente y a sus ideologías o tendencias… aprendí a oír una rola de Led Zepellin o the Kiss sentado en el piso, en un rincón, con una grabadora a todo volumen y una cagüama en las manos.

Pero lo que más me llegó de ese aprendizaje y que desde entonces fue de gran ayuda en mi vida para tomar ciertas decisiones, fue esa frase, que por cuestiones que no recuerdo ahora, un buen día mi amigo “el Rocker” me dijo:

Belo: No temas a donde vayas que has de morir donde debes.

Sé que muy dificilmente ellos me leerán, pero de cualquier forma les mando un saludo dondequiera que estén...

lunes, 6 de julio de 2009

Cuando sales del clóset

No cabe duda que cuando alguien sale del clóset y dice ser lo que no era a los más cercanos los deja atónitos.

El sábado pasado, como a las 4:30 am, la Marti tocó a la puerta de la recámara de la Busi y yo.

Me desperté extrañado por la hora y le pregunté qué pasaba.

-Se está inundando la casa, está saliendo mucha agua del boyler- nos respondió.

Al subir, nos dimos cuenta que efectivamente el boyler, aquél que siempre calentó e hizo placenteros nuestras duchas, se había revelado: salió del clóset para convertirse en una auténtica fuente decorativa de la cual brotaba agua, mucha agua, lo que ocasionó, lógico, inundación del cuarto de lavado y por poco de algunas recámaras y la sala pues ya bajaba agua por las escaleras.

Rápidamente la Busi y yo ayudamos a secar y a sacar el agua. Yo subí a la azotea a cerrar la llave del agua y así como a las 5:30 ya teníamos arreglado el problema.

Hablamos más tarde para (acusar al boyler) hacer efectiva la garantía del boyler pero como es costumbre nos dijeron, una vez que fue el "técnico" a revisarlo, que no entraba en garantía por múltiples razones. Nos inconformamos tanto vía telefónica como por escrito cuando firmamos la hoja de la revisión. Además, también la Busi ya planeó presentar su queja ante la PROFECO. Por el momento, estamos en espera de respuesta de la compañía pues en cuanto les dijimos lo anterior, dijeron que no compraramos otro boyler pues iban a ver qué podían hacer para cumplir con la garantía (¿miedito?)

Por lo pronto, mandamos a instalar el domingo una llave de paso, para cerrar el agua que va hacia el boyler pero que no impida que a su vez si tengamos agua en toda la casa.

No obstante, en la ducha no sale agua fría ni caliente pues la llave de las regaderas es una sola y ahí no deja pasar el agua. Así que al no contar con agua para la ducha sino sólo para los lavabos y wc, aquéllas desde ayer son como las de nuestros ancestros: A jicarazos. Yo les digo "baño torero", pues por el frío sólo me lavo orejas y rabo.

En fin, ello servirá para que estos días ahorremos agua y gas. Nos volvimos, por causa de fuerza mayor, tribu primitiva. Y la verdad no está mal, al contrario, lo hemos disfrutado aunque también hemos valorado más el agua.

Lo que me duele fue no haber ido a votar, yo que tanto promuevo la legalidad y demás tonterías. Pero bueno, mi justificación es que tuvimos al técnico, fuimos a comprar material, llegó otro fontanero a poner una llave, no estaba debidamente bañado y demás cosas que a final de cuentas impidieron que fuera a poner mi voto en blanco. Aunque también creo que fue una señal divina para no ir a hacer el oso a las urnas.

En conclusión: si no quieres oler mal en la oficina, cuida el agua, ciérrale a la llave y no la desperdicies, que cuando falta es cuando la valoras. También, si te lavas tus axilitas, ponte desodorante y talquito, jejeje y no sólo loción cuando te arreglas.

Ah, también cuida tu boyler, consiéntelo; pues son muy sentidos y si no los tratas bien salen del clóset para convertirse en exóticas y delicadas fuentes de agua.

jueves, 2 de julio de 2009

Tema semanal: "La Chingada y a la chingada"

Generalmente he cuidado en el blog de no escribir con palabras altisonantes (uy que delicado soy) y no es por que no las sepa, no las diga o me espante de ellas. Por el contrario, me se varias y de muy alto octanage y las escupo frecuentemente (En ciertos lugares, con ciertas personas y en momentos para ello). Lo que pasa es que prescindo de usar esas palabras llamadas "groserías" por nuestros padres y abuelos y público en general simplemente como ejercicio personal. Únicamente como un un rasgo distintivo de este blog para demostrar que sí se puede escribir sin utilizar una sola palabra altisonante y que en su lugar acuda al diccionario a buscar, en nuestro vasto español, la palabra adecuada que sustituya a la otra(qué aburrido).

No obstante, hoy será la excepción pues el tema lo amerita.

Al respecto, veo con buenos ojos que todo este momento electoral se irá muy pronto a la chingada. Aunque sea temporal.

Y lo digo con singular alegría porque los años electorales dejan al descubierto lo que todos ya sabemos: que muchos políticos no sirven más que para hacer dinero (propio obviamente) aprovechándose del momento (bueno muchos otros lo hacen todos los días) y para demostrar lo bajo que puede llegar una persona por conseguir el poder.

No obstante, creo que es un mal necesario. En alguna ocasión, se sostuvo que la guerra es un mal necesario, así como la prostitución. No es lo ideal en la humanidad o en una sociedad pero debe existir por el bien de esa sociedad.

Lo mismo ocurre con las elecciones y los partidos políticos. Son un mal necesario.

La humanidad, desde tiempos remotos, fue creciendo a partir de pequeños grupos, clanes o como se les denominaba. Establecían reglas que, obviamente, muchos no compartían pero por el bienestar de ese grupo para la supervivencia debían acatar. Además, había un lider, el cual se ganaba ese privilegio por el ser el más fuerte, el más rápido, el más alto, pero también el más inteligente. Y sus inferiores lo respetaban, lo querían y lo cuidaban pues era el que los llevaría a una mejoría en su vida y sobre todo en la supervivencia ante la propia sociedad y ante otras extranjeras.

Al paso de los años (miles) se han desarrollado múltiples formas de gobierno donde el poder emanaba de ciertas personas y lego de algunas instituciones. Así llegamos a lo que tenemos ahoral: Países de derecho. Lo que significa únicamente que son "de derecho" porque existen instituciones y procedimientos para cumplir el respeto a ellas. México es uno de estos países. Nos guste o no. Y más aún, está en boga ser países con gobiernos de derecho (no de derecha) constitucional, donde el respeto a la máxima ley es primordial.

El problema es que en nuestro país, a la Constitución, la tienen nuestros gobernantes de la chingada. Y no sólo los actuales, sino desde que entró en vigor la primera constitución en 1824. En sí la Constitución es buena, efectiva, pero muy remendada a los intereses propios de cada ser sentado en la silla presidencial.

Para crecer como Nación, debemos respetar lo supremo, lo que nos va a llevar a una vida mejor y a una supervivencia como sociedad. Y los que se encargan de cuidarla, velarla y cumplirla directamente (gobernantes y políticos en general) no lo hacen. Pero tampoco los que debemos cumplirla indirectamente, como todos nosotros, simples individuos, la observamos ni la acatamos.

Cuántos de nosotros la conocemos. Casi nadie. Ella está hecha para nosotros y por nosotros (a través del órgano reformador a quien elegimos). No nos interesa. Nos interesa. Tal vez es el ejemplo de ver que los directamente responsables de la Constitución son los que más la violan. Tal vez es lo que hemos aprendido durante generaciones. Tal vez lo que se tenga que aprender no es la Constitución misma sino el respeto por todo lo que nos rodea, llámese vecino, planta, mascota, pequeñas reglas. Cuántos no tiran basura en la calle, se meten en las filas del supermercado, dejan de regresar el cambio de más que erróneamente nos devolvieron... si lo más mínimo no podemos respetar, ¿podremos hacerlo con la Constitución? Lo dudo.

El panorama en nuestro país está de la chingada; y aunque queramos mandar a la chingada a nuestros políticos y las elecciones, lo cierto es que son un mal necesario para poder aspirar a un cambio, el cual de inicio debe nacer en nosotros mismos. Lo sé, es muy utópico...

Una mirada a la vida

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A través de la memoria