miércoles, 28 de enero de 2009

Un día especial del año 2059

21 de octubre de 2059.

Después de la exquisita comida, un poco de plática y algo de bebida, abandoné la sala de la casa donde estaban los invitados para subir, lentamente, al cuarto donde paso largas horas reposando. Al cuestionarme a dónde iba, les dije que era hora de mi descanso. Era una tarde soleada, hermosa, característica de las del mes de octubre.

Al llegar a esa habitación recordé que este día lo había sentido especial. Desde en la mañana me desperté sin el dolor de espalda que me había aquejado desde más de cincuenta años y que me despertaba todas las mañanas. Ese día no estuvo más.

Desde muy temprano me sentí muy relajado, con una tranquilidad inexplicable. En la tarde degusté la comida y tomé 3 caballitos de tequila, desobedeciendo, por fin, a mi doctor. Me sentí bastante liberado. Ahora es hora de descansar por fin. –Me dije alegremente.

Pasé al baño dado que mi vejiga vieja empezaba, apenas, a darme pequeños problemas. -Salí a mi padre y a mi abuela de sanotes.- Pensé al momento. Al salir del baño tomé asiento en el viejo sillón que tanto me agradaba. Saqué de la bolsa de la camisa mis lentes, los abrí y me los acomodé en la cara para ver mejor las fotografías de mi vida que guardaba en mi viejo álbum digital personal, el cual no era compatible con otros formatos modernos de archivo de fotos. Con torpeza y lentitud para no equivocarme dado el temblor de mis manos, propio de la edad, digito mi número personal de acceso.

De entre las fotos surgen aquellas de mis padres junto a mis hermanos en distintas épocas y lugares: la playa, las reuniones familiares, los viajes. Veo con alegría y suspirando de emoción y nostalgia, desde mi infancia hasta mi vejez. Reflexiono sobre lo rápido que se fueron estos 88 años y pienso que fui muy afortunado al repasar las fotos, esas de cuando mi mamá me vestía de charrito para los bailables de 10 de mayo; mi titulación de licenciatura y de maestría; mi protesta al cargo de Juez; mi boda con mi amada esposa Busi; mi primer y único hijo; la boda de éste y el nacimiento de mis nietos; las bodas de mis hermanos; mis suegros con sus comidas en la terraza de su casa; todos mis amigos y los momentos más increíbles que pasé con cada uno de ellos; aquélla perra Leslie que tanto quise hace más de 50 años y con la que aprendí a cuidar a un ser vivo; de mi primera casa; de mi hijo y su esposa; de los hijos de mis hermanos; de todo lo que he vivido en la vida. Al estar repasando las páginas de la memoria de mi historia derramo una lágrima; me lleno de recuerdos de muchas personas y de las vivencias con ellas; empiezo a sentirme aún más nostálgico y melancólico.

En una última reflexión pienso que fui feliz, muy feliz; tal vez más de lo que hubiera querido pues ahora extraño tanto a todos y a todo. Se ha ido poco a poco la vida y a la vez muy rápido y con ella los seres que amé: abuelos, padres, suegros, dos hermanos, algunos o casi todos mis amigos, mi perra; muchas personas que compartieron la vida conmigo y que en su momento dejaron consejos y enseñanzas que me sirvieron para hacer más llevadera mi vida.

Cierro los ojos y empiezo a sentir un frío intenso que recorre todo mi cuerpo con cada recuerdo que viene a mi memoria, sé que es hora de descansar, por fin, ya que empiezo a sentirme tan distinto y tan distante de esta vida a la cual ya no pertenezco, la mía quedó atrás, la rebasé. Siempre quise llegar a viejo, en realidad lo anhelaba aunque nunca pensé lograrlo, pues siempre viví con miedos y con angustias, sí fui feliz pero aún así siento que no viví como tenía que hacerlo. No obstante me siento satisfecho. Ahora sólo me resta descansar.
Espera ¿Piensas descansar sólo? – Se escucha una voz en la entrada de la habitación.
Este, es que yo…- traté de responder.
Durante años hemos descansado juntos, no me excluyas de este momento, fue nuestra ilusión dormir juntos hasta el último momento, ¿no lo recuerdas?- Me interrumpió su voz, entrecortada y cansada por la edad.
¿Sabes? Gracias por compartir tu vida conmigo, por llenarla de amor, te amo como el primer día. Le dije a mi esposa Busi que se acomodaba en nuestro viejo sillón y recargaba su cabeza en mi pecho.
Y yo a ti - y con un beso cerramos nuestros ojos ese día, el día de mi cumpleaños 88.
Sólo sentimos como nuestros dos nietos, nuestro hijo y nuestra nuera, nos taparon del frío acomodándonos la frazada que se había deslizado por nuestras piernas hasta caer, suavemente, al suelo.

viernes, 23 de enero de 2009

Todo lo que entra debe salir

Creo que es un principio universal que todo lo que entra debe salir. Pero este tema del blog no va a por cuestiones fisiológicas ni mucho menos. Es en relación a nuestra memoria.
Tratándose de lo que nuestra mente almacena es increible que no necesite salir y si sale es para demostrar que ahí tenemos la información requerida, que la aprendimos, la razonamos, o lo que sea, pero no se va, sólo es demostrativo. Se puede perder un momento esa información o también se puede perder para siempre, pero no porque la hayamos expulsado sino porque no la usamos y por tanto se pierde en el universo de la memoria.
Esta reflexión la hago porque no he escrito nada en una semana. No he sacado lo que mi mente tiene y, por el contrario, sí la he "atiborrado" de más cosas. No he hecho espacio para introducir más información. Lo increible es que le quepa tanto a la memoria. Al menos eso espero. Me asombro de la capacidad de la memoria (no como las presuncionas computadoras como mi laptop que con determiando y limitado número de fotos, archivos y música ya me está jodiendo que no le cabe nada más) que no necesita liberar espacio para que pueda recibir más información, insisto, eso espero.
Y eso espero porque tengo un examen para principios de marzo muy importante en mi vida profesional y he tenido que leer hasta en la regadera toda la información necesaria para sustentar éxitosamente ese examen. Como ejemplo, llevo más de 200 hojas, tamaño oficio, con letra arial 12 y sin espacio leídas y me faltan cuatro o cinco semanas con ese ritmo y esa cantidad promedio de lectura. No sé si mi memoria, el día del examen, responda como debe, o mejor dicho, como tiene que responder. Espero (la pondré a prueba) que sea de buena calidad frente a las más de 800 memorias que el día del examen se presentarán al igual que yo y sólo para que 15 de ellas puedan ser las vencedoras, ni una más.
Ojalá logre estar dentro de esos 15 lugares vencedores, pues si no tendré que vaciar mi memoria (mental y no electrónica) en este blog, y creo que si ya de por si no tiene muchos lectores menos los habrá con toda la información aburrida que a nadie le interesaría y de la que me he saciado en esta semana y de la me que hartaré hasta el mes de marzo (fecha en que culmina sólo la primera etapa de ese examen).
Bueno ya perdí como cinco minutos. Me voy a mis lecturas.

miércoles, 14 de enero de 2009

Top 5 de guapas ochenteras

Hace tiempo hice público un top-5 de las mujeres que en mis años ochenteros llenaban la cabecera de mi recámara y mis carpetas Traper Keeper (no sé si así se escriba) y que por supuesto al mirarlas en la tele se me olvidaba hasta el hambre y el sueño.

Les dejo aquí mi top-5. En el número 5 la tenista argentina Gabriela Sabatini.







En el número 4, Broke Shields (La laguna azúl).










En el número 3, la princesa Stephanie de Mónaco, quien se dedicó a la cantada y tuvo uno que otro éxito.










En el número 2, Demi Moore.








Y la número 1, para mí, era la top model y actriz -la única película que conozco es Mi testigo favorito o preferido con Tom Selleck (Magnun)- Paulina Porizkova.





Obviamente tuve mi top-5 de artistas y cantantes mexicanas, pero eso será motivo de otro post para cuando consiga las fotos.
Mientras dime cuál ha sido tu top-5 de amores platónicos juveniles.

viernes, 9 de enero de 2009

Felicidades Busi

Cada vez que veo tu sonrisa, agradezco a Dios la oportunidad que me dio de compartir mi vida con la tuya.
Al mirar tus ojos, me lleno de la vitalidad que hay en ellos y de la luz que irradian.
Con tus abrazos, siento la fortaleza para seguir adelante; son tus palabras, la reconfortante tranquilidad y confianza que necesito en horas de angustia.
Soy feliz... Muy feliz a tu lado.
No hay día que deje de platicar contigo, que deje de jugar contigo o que deje de discutir contigo. Cada día a tu lado está lleno de excitantes emociones, de alegría infinita y de pláticas interminables, pero sobre todo de risas y de carcajadas propias de la inocencia de un niño.
Tu llenas mi vida en todos los sentidos, eres simplemente el amor de mi vida.
Muchas felicidades en este tu cumpleaños.
Te amo mi querida Busi.

jueves, 8 de enero de 2009

Las Chispas de Plaza Universidad
















Desde pequeño me gustó ir a centros comerciales, especialmente a Plaza Universidad aquí en la ciudad de México.
Pero más me gustaba cuando me iba de pinta a ese lugar. Me agradaba porque podías entrar al la matiné en el cine el Dorado 70 o a los multicinemas familiar que también ahí se encontraban. Además, podías degustar una ricas papás a la francesa en el Heléns que se encontraba al lado de estos multicinemas o unas donas en el "Mil y un Donas" que estaba en un costado del Dorado 70, donde incluso había mesitas para que tranquilamente disfrutaras de ese antojo. También podías comprar ropa pues estaba, entre otros, la tienda OP (Ocean Pacific) enfrente de los multicinemas o la zapatería Domit. En las mañanas esa plaza estaba inundada de alumnos, con uniformes y sin ellos, que se habían ido de "pinta" a esa plaza. Era, por decirlo de alguna forma, el lugar de concentración de los alumnos principalmente de los colegios del área sur de la ciudad, aunque también iban de colegios particulares y de gobierno de otras partes. Eso implicaba que además podías darte un buen taco de ojo, sobre todo con las "niñas fresas" de los colegios privados.

No obstante, lo que más llamaba la atención de esa Plaza eran "las chispas". En efecto, si había algo emocionante en aquellos infantiles y juveniles años ochentas e inicio de los noventas (aunque en estos últimos decayó bastante) era entrar al recinto sagrado de las video-maquinitas denominadas "Chispas" que desde su entrada las identificabas por su anuncio con luz neón. En plaza Universidad había 2: Una cerca del cine Dorado 70 y otra a las afueras de la Plaza (Esta última, era mejor que la primera). Desde que ingresabas, a una u otra, el ambiente era diferente pues estaba oscuro y con un aroma muy peculiar.

Primero echabas un vistazo en todo el lugar para ver si se encontraba tu juego favorito; recorrías una a una las maquinas, de esa forma también te dabas cuenta de los nuevos juegos o de algunos otros que por distinto motivo aún no jugabas. Los usuarios en su mayoría eran hombres, aunque también las chavas, en menor grado, entraban a las chispas.

Una vez que identificabas qué ibas a jugar, te dirigías a la caja a cambiar tu dinero por las "fichas" (monedas para uso exclusivo de esas maquinitas).
Entre los juegos más populares estaba el Donkey Kong (primera aventura de Mario Bros), Out Run (te subías al asiento y mostrabas tus habilidades con el volante), este juego era muy bueno para impresionar chavas; Karate Champ (en lo personal mi favorito); Street Fighter (Con el que incluso retaban varios jugadores tratando de vencer al más diestro -por no decir vago- en ese juego); Galaxian y Gálaga; War of the Bugs (en el que no usabas palanca sino una bola para mover la navecita) y pr supuesto, desde un punto de vista personal, el más emblemático de los años ochentas: El Ms. Pac-Man, por todos conocido y que no requere mayor exlplicación. Obviamente había más juegos que no me viene a la mente su nombre pero que también eran increíbles.
Ahí te pasabas toda la mañana, jugando y gastandote todo el poco dinero que tenías. Para las 2 de la tarde emprendías el regreso a casa, tomando, por lo general, la estación de metro "Zapata" y listo para la comida caliente que te esperaba en el hogar luego de una ardua mañana llena de aventura.

miércoles, 7 de enero de 2009

Origen de El Belo

El primero de enero de 2009, regresé de Perote, el pueblo de mi papá y alguna que otra familia paterna y me trajé a mi abuela Toyi. Ella cumplió el pasado 30 de diciembre 92 añotes pero parece de 70. No usa bastón, camina sola, hace sus ejercicios, es completamente independiente y no necesita de nadie.
El camino, de aproximadamente 2 horas con 20 minutos, estuvo lleno de las memorias que nos relató. Nos contó, en principio, de cuando estuvo a punto de morir ahogada con un huesito de chabacano, de cómo vivió la vida y, posteriormente, de nuestros orígenes familiares.
Nos platicó que sus abuelos maternos eran de Taxco y que llegaron hasta el D.F. caminado. En su odisea nacieron 15 o 16 hijos, de los cuales sólo sobrevivieron 2 niñas, su madre y una tía. Su mamá luego conoció a un señor de Teziutlán, Puebla, y se casó. El abuelo de mi abuela, por parte de mamá, tenía un telar y hacía alfombras y tapetes. Asimismo, el padre de mi abuela era carnicero. En aquél tiempo, mi bisabuelo tuvo que irse a Perote, porque ahí había mejores oportunidades. Para ese momento estaban instalados en Jalatzingo, lugar donde nació mi abuela, pero mi bisabuela tuvo que dejarlo para seguri a mi abuelo que meses antes ya se había trasladado a Perote. En Perote se establecieron definitivamente. Allí nacieron más hermanos de mi abuela. Ella tuvo 2 hijos de distinto papá: Mi papá cuyo padre era de Puebla y mi tío, el mayor de ellos, que provenía su papá de Jalapa. Mi abuela trabajó inicialmente en la carnicería con su padre, luego empezó un pequeñito negocio de comida que se convirtió en uno de los primeros restaurantes de Perote sobre la carretera "El restaurante Toyi". Mi abuela mandó a sus hijos a estudiar a México. Ambos terminaron la carrera de medicina. Mi papá se recibió en Puebla. Mi papá se casó con mi madre cuyos padres eran del Estado de Guanajuato, específicamente de Victoria de Cortazar, y de ahí (de ese matrimonios no de esa ciudad) nacimos cuatro hermanos: Todos nos titulamos de licenciados en Derecho. Lo cual como se aprecia nada que ver con mis antepasados próximos. Investigaré, algún día, por parte de la familia de mi madre qué eran sus abuelos, bisabuelos y demás, para saber porque fuimos abogados.
Por otra parte, cuando yo era pequeño, en mis locuras infantiles, me puse un nombre ficticio. Algunos dicen que ese nombre en realidad no me lo puse "ficticiamente" sino que no podía pronunciar bien mi nombre y por eso cuando me preguntaban cómo me llamaba decía Belito. El caso es que así me conocieron amigos y familiares en mi infancia. Pocos años más tarde, e insisto en ese lapso en que algunos niños ven amigos imaginarios (no en mi caso) y optamos hasta por "nombres artísticos" (sí en mi caso), a ese nombre le acompañé un segundo nombre con, incluso, ¡apellidos! y cuando me preguntaban por él cambiaba el tono de voz por el de uno más idiota y decía mi nombre y me montaba en ese personaje que ya había dado vida. AAArrrgggg, hasta verguenza me da recordarlo. Algún día confesaré el nombre completo.
Los amigos de la infancia del barrio donde vivía me conocían como Belito o el Belo, información que llegó hasta mis compañeros y amigos de la secundaria, quienes algunos aún me llaman así e incluso hasta a los de la prepa. En la universidad muy pocos supieron de ese alias y nunca hice por darlo a conocer, tal vez mis amigos, los más apegados, sí supieron de ese personaje mío.
En fin, aunque no es de gran importancia, este es el origen familiar de mi personita y también el origen de mi nombre artístico infantil que ahora trasciende en el mundo de los Blogs.

martes, 6 de enero de 2009

Día de reyes y guerra en Medio Oriente

Hoy es Día de Reyes. Recuerdo que, en lo personal, era el mejor día del año. Sólo me concentraba en admirar y jugar con mis juguetes. Tal vez una que otra noticia mala en la tele perturbaba mi felicidad. Recuerdo que hace ya varios años, precisamente en este día, un camión se quedó sin frenos en una pendiente y arrolló a varios niños que salieron de su escuela a jugar o que estaban jugando en la calle o no se qué, pero que mató a varios de ellos. Fue una noticia muy sonada en aquélla época. Ahora leí que una mujer falleció en un centro comercial en la noche de ayer cuando estaba ayudando a los "Reyes Magos" a encontrar el juguete de sus hijos. Noticia por demás dolorosa, sobre todo para sus hijos.
Pero la noticia que más me aturde es la relativa a lo que está ocurriendo en Medio Oriente (De donde vienen los "Reyes Magos"). Allá los niños están sufriendo por culpa de los adultos (Israelíes y Palestinos) y no sólo eso, también están muriendo. Ellos no piensan en juguetes, ropita o tenis de moda. Por el contrario, ellos piensan en el dolor de perder a sus papás, hermanos, abuelos, tíos y extremidades del cuerpo. Ellos se cubren del fuego amigo y enemigo. Ellos están con hambre, con sed, con frío. Algunos ya no tienen siquiera dolor... están muertos. Los "Reyes Magos" vienen de allá. Ojalá y que regresen pronto porque ellos los necesitan más que nuestros niños consumistas. Estoy seguro que no pedirán mucho... simplemente la paz.
De niño no ponía atención a acontencimientos como los narrados. Incluso, pensaba que ni ocurrían. Pero en mi infancia ocurrió la Guerra de las Malvinas, la guerra entre Irak e Irán, los movimientos armados en América Central y la hambruna en Africa (aún persiste) incluso, poco después de mi infancia y ya entrado en la juventud, la Guerra del Golfo.
Siempre ha habido y habrá guerras, crisis mundiales económicas, pandemias, falta de empleos, cambios y fenómenos climáticos devastadores y muchas cosas más.
Lo que ocurre es que la magia de la infancia no te permitía ver tales catástrofes si no las vives o no te concientizan sobre ello (aunque para que echarle a perder esa etapa a un pequeño y frustarlo de por vida). No sé hasta cuándo, la humanidad, nos destruiremos en forma total; lo importante es seguir manteniendo a los niños con estos pequeños momentos de ilusión (aunque con ello se exagere en el consumismo) pues ellos son la esperanza de la humanidad. Aunque parezca demasiado tarde para creer en una esperanza que nunca llegó.

En fin, para alegrar un poco este día, un chiste blanquísimo que mi hermano me contó y aunque no le entendí al principio, luego de una breve explicación con palitos y bolitas, (eso me pasa por siempre escuchar chistes rojos), me hizo reír bastante:

"Habla un señor a una cafetería china, por error, y contesta el dueño:
- Cafetelía china, buenas taldes-
- Habla Melesio?- Dice el señor.
- CAFETELÍA CHINA- grita el dueño chino."

Traducción para los lentos de mente como yo: Habla Melesio (Háblame recio entendió el chino y por eso gritó Cafetelía China).

Feliz día de Reyes.

lunes, 5 de enero de 2009

Nuevo y feliz año 2009

Terminó el 2008. Lo pasé trabajando. Empezó el 2009 y lo inicié trabajando. No digo que sea malo el trabajo, lo malo es cuando es excesivo y no te da tiempo ni para comer. En mis "vacaciones" trabajé en casa aunque ese fue más por gusto que por necesidad. instale un sistema de teatro en casa junto con mi Busi. Lo queríamos hacer tan bien que nos esmeramos tanto que terminamos exhaustos y con la promesa de nunca más tomar esa decisión. El caso es que no sólo fue conectar el equipo sino que además hicimos trabajos de electricista, albañilería y carpintería. Juro que ahora no sólo los comprendo más sino que valoró muchísimo el trabajo que realizan, en verdad que mis respetos. Nos llevó alrededor de 5 días terminar la dichosa instalación. El problema es que cuando finalizamos el trabajo también se acabaron nuestros días de asueto y por lo mismo no hemos disfrutado como se debe las películas en sonido envlvente. snif.
Ya entré al trabajo formal y me recibió con bastante ajetreo. Lo bueno es que tengo trabajo y no debo quejarme más vale empezar con un montón de trabajo que con nada.
Feliz 2009 y que la crisis mundial no nos pegue tan fuerte.

Una mirada a la vida

Una mirada a la vida
A través de la memoria